El equipo Reale Avintia Racing ya ha puesto rumbo a Motegi para disputar la 15ª prueba del Campeonato del Mundo de MotoGP y la primera de tres carreras consecutivas que tendrán lugar en Japón, Australia y Malasia.

Héctor Barberá y Loris Baz afrontan el final del campeonato con mucha ilusión y con el firme objetivo de lograr un buen resultado con el que despedirse de la categoría de MotoGP y del Reale Avintia Racing. Motegi será su primera oportunidad y ambos confían en poder sacar partido de la gran potencia del motor V4 de sus Ducati Desmosedici GP.

La climatología volverá a ser clave, con lluvias previstas para el fin de semana en el circuito japonés. Aunque eso puede venir bien a Barberá y Baz, quienes han demostrado en más de una ocasión su habilidad para ir deprisa en condiciones de mojado.

“En Aragón no fueron bien las cosas, pero comienzo la gira asiática con muchas ganas y muy motivado. Solo me quedan cuatro carreras en MotoGP y quiero disfrutarlas al máximo, pero para eso tenemos que trabajar bien con la moto para sacarle todo el potencial. Creo que al tener claro que el año que viene estaré en Moto2, estas últimas carreras con mi equipo pueden ir mejor, porque ya no tengo la presión de hacerlo bien, sí o sí. Motegi es un circuito que siempre se me ha dado bien y cuenta con muchas aceleraciones fuertes, que son el punto fuerte de nuestra moto. Estoy deseando empezar”.

“Han sido tres semanas en las que he estado tranquilo, pero a la vez he estado trabajando para buscar las mejores opciones para el año que viene en Superbike. Pero ahora toca centrarse en lo que queda de campeonato en MotoGP empezando por estas tres carreras consecutivas que tenemos en Japón, Australia y Malasia. Mi objetivo es mejorar todo lo que podamos para volver a puntuar, algo que no hemos conseguido en las dos últimas carreras. Motegi creo que es un circuito que nos puede ir bastante bien por las características de nuestra moto. Veremos cómo está el tiempo pero llego con confianza en poder hacerlo bien”.