Tras una pausa de cuatro semanas el Campeonato del Mundo de MotoGP vuelve a la acción este fin de semana con el Gran Premio de la República Checa. Los pilotos del equipo Reale Avintia Racing, Héctor Barberá y Loris Baz, llegan al circuito de Brno con las pilas cargadas y muy fuertes para comenzar la segunda mitad de la temporada.

Héctor Barberá no se ha tomado ni un solo día de vacaciones y ha estado entrenando duro, combinando la bicicleta de carretera con motocross y también combinándolo con algunas sesiones en moto de agua. El piloto español de Reale Avintia llega a la República Checa muy motivado y con ganas de comenzar la segunda fase del campeonato con un gran resultado.

Su compañero Loris Baz pasó por el quirófano justo después de Alemania para solucionar los problemas de síndrome compartimental en su brazo derecho que le habían condicionado en muchas carreras desde el inicio del año. Tras realizar una rápida rehabilitación, Baz ha podido comprobar que su brazo está a tope pilotando su Ducati Panigale Superbike en el circuito de Valencia y también haciendo motocross. Como Barberá espera poder luchar por un ‘Top 10’ este fin de semana en Brno, donde el año pasado Baz y Barberá terminaron cuarto y quinto, respectivamente.

“No he tenido vacaciones. Me he dedicado solo a entrenar y prepararme mejor que nunca. He mejorado todo lo que podía mejorar y llego a Brno muy preparado y con muchísimas ganas. Espero poder devolver al equipo y los patrocinadores la confianza que siempre han puesto en mí, a pesar de que la primera parte de la temporada ha sido una pesadilla y nada ha salido como teníamos pensado. Pero en la segunda mitad le vamos a dar la vuelta a la situación y no tengo ninguna duda. Brno es una pista que se me da muy bien y donde la Ducati va muy bien, así que hay que darlo todo para ganarme el puesto.”

“Las vacaciones han estado bien. Aproveché para operarme del brazo y ya he podido entrenar y no me molesta. He conseguido dar unas vueltas con la Panigale en Valencia, también he hecho un poco de motocross, supermotard, bici… y todo ha ido bien. Tengo muchas ganas de empezar la segunda parte de la temporada y ver cómo responde el brazo con mi moto, porque es cuando te subes a una MotoGP cuando puedes ver si realmente todo funciona bien. En las primeras carreras el brazo fue un problema, así que ahora tenemos que seguir en la misma línea de trabajo y seguro que podemos lograr grandes cosas de aquí a final de año.”